Una muchacha está furiosa. El odio y la falta de inteligencia emocional, tema 6 de Somos EPA

El odio y la falta de inteligencia emocional

Cuanto más aumenta el odio, más disminuye la capacidad para canalizar las emociones; pero no sólo eso, ya que también disminuye la capacidad para tomar decisiones acertadas. Entonces, ¿Qué relación existe entre el odio y la falta de inteligencia emocional?

En esta sexta fecha de Somos EPA, las grandes amigas Raquel y Zoe tienen algo que compartir contigo. Luego comentaremos al respecto.

El odio y la falta de inteligencia emocional

Raquel

Hola, no hace mucho escuché este corto cuento que habla de manera muy concisa acerca de aquello que representa el odio; y así como alguien lo compartió conmigo, ahora yo lo comparto contigo. El cuento se titula La prisión del odio.

Dos hombres habían compartido injusta prisión durante largo tiempo, en donde recibieron todo tipo de maltratos y humillaciones.
Una vez libres, volvieron a verse años después. Uno de ellos preguntó al otro:
«¿Alguna vez te acuerdas de los carceleros?»
No, gracias a Dios ya lo olvidé todo, contestó. ¿Y tú?
«Yo continúo odiándolos con todas mis fuerzas», respondió el otro.
Su amigo lo miró unos instantes, luego dijo: Lo siento por ti. Si eso es así, significa que aún te tienen preso.

Zoe

Espero te encuentres muy bien, y aprovecho la ocasión para comentarte que el gran pensador griego Aristóteles, considerado por muchos como el hombre más inteligente de todos los tiempos, tiene una frase muy aleccionadora que a mí en lo personal me ha ayudado enormemente a fortalecer mi inteligencia emocional; por eso quiero compartirla contigo:

«Cualquiera puede ponerse furioso… eso es fácil, pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto y de la forma correcta… eso no es fácil».

Algunos comentarios sobre lo expresado líneas arriba

  • Ciertamente, el odio surge cuando alguien o algo nos llega a molestar muchísimo, gestándose dentro de uno la repulsión o aversión por aquello que se está «odiando». Sin embargo, no solemos reparar en que esta emoción únicamente envenena, domina y esclaviza a quién la está sintiendo.
  • Por ser una emoción, el odio es profundo e intenso. Además, puede convertirse en un sentimiento si alguna vez existió un componente afectivo.
  • Cuanto más odio alberga una persona en su interior, éste echa raíces que influyen de forma negativa en la interpretación de lo percibido, nublan el juicio valorativo y afectan también la toma de decisiones; llevando, incluso, hasta las conductas malintencionadas, agresivas y violentas.
  • Un odio desmedido atenta contra la inteligencia emocional, imposibilitando que la persona pueda tener un contacto real con sus propias emociones; ya que todo resulta estar fuera de proporción. Pero, si no conectamos con nuestras propias emociones ¿De qué modo podríamos canalizarlas?
  • Es importante recordar que la inteligencia emocional comprende cinco componentes: la conciencia de uno mismo, el autocontrol emocional, la automotivación, la empatía y las habilidades sociales. Por eso, si alguien no es capaz de reconocer ni controlar sus emociones, lamentablemente tampoco será capaz de mantener buenas relaciones con los demás.
  • Sin lugar a dudas, el odio que no es canalizado se vuelve altamente negativo para uno mismo, porque absorbe la propia energía; desperdiciándola en actividades de nulo valor, como por ejemplo pensar en lo mucho que se «aborrece» a alguien, estar pendiente de las fallas del otro para sentir cierto regocijo de «victoria» o idear un plan de «contraataque» en respuesta a lo considerado como un agravio. Pero, ¿Qué es lo que en realidad se odia? ¿Esa aversión que se siente es hacia una determinada persona, objeto, creencia, etc.? ¿Con sinceridad es así?

La verdad oculta sobre el odio y la falta de inteligencia emocional

Tal vez lo que digamos a continuación no sea de tu agrado, e incluso discrepes de forma absoluta con nosotros. Está bien. Al margen de tu postura referente a este punto, nos encantaría leer tus comentarios.

Realmente lo que se odia no tiene su raíz en el exterior, a pesar que se pueda reflejar en éste.

Lo que en verdad se odia es la forma como uno se siente ante alguien o algo, lo cual es el resultado de un aspecto interno que no es reconocido ni aceptado por uno mismo.

Por ejemplo, una persona que «odia» a quienes hablan mucho es muy probable que en su foro interno no acepte la idea que le agrade conversar, ya que en su familia le educaron de una manera muy restrictiva donde sólo se hablaba cuando papá o mamá así lo disponía.

Entonces, si el odio nace, crece, se nutre y fermenta únicamente en el interior de la persona que lo alberga ¿Es lógico dejar que ese odio se desarrolle sin control? ¿La salud de quién se estaría perjudicando?

Recuerda que el odio puede canalizarse a partir del reconocimiento de aquello que se está sintiendo, perdonando lo que sea necesario perdonar, y dejando ir; por supuesto, con la ayuda de la inteligencia emocional. Igualmente, recuerda que la inteligencia emocional es una habilidad que puede forjarse, recuperarse y fortalecerse. Todo depende de uno 🙂

Creemos que ya cuentas con las herramientas para responder la pregunta que se planteó al inicio de la lectura, por lo que te invitamos a intentarlo: ¿Qué relación existe entre el odio y la falta de inteligencia emocional?

Acabas de leer el artículo El odio y la falta de inteligencia emocional.

Artículo anterior.- Cómo sentirse feliz en la vida: Estilo de vida Hygge.

Siguiente artículo.- Aprender con emociones: Ejemplo.

Saludos cordiales.

Somos emoción, pensamiento y acción, el poder está dentro de ti/ Buen vivir es vivir saludable
Muchas gracias,


✯Si te gustó la lectura así como el trabajo que venimos realizando, por favor, comenta en la casilla de comentarios y/o comparte en tus redes sociales. Con tu apoyo podremos llegar a más personas.

Reconocimiento.- El recurso gráfico empleado en la portada de la lectura ha sido descargado de Freepik.

1 comentario en “El odio y la falta de inteligencia emocional”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compra
Utilizamos cookies propios y de terceros para mejorar tu experiencia; así como, nuestros servicios, analizando la navegación en nuestro sitio web. Para más información, puedes consultar nuestra Política de cookies.    Configurar y más información
Privacidad